El Estado es una entidad política que se forma cuando,
en una porción de la superficie terrestre, un conjunto de personas se organiza
jurídicamente bajo el mando de un conjunto de organizaciones que buscan
mantener el orden de la convivencia en sociedad.
Los elementos del estado más importantes
son la población, territorio, gobierno y la soberanía. El Estado es una forma
de organización social dotada de soberanía, que es el poder supremo que reside
en los ciudadanos.
La palabra Estado
suele ser confundida con gobierno. Sin embargo, hay que aclarar que el gobierno
es simplemente un elemento del Estado. Sumado a esto, los gobiernos no son
permanentes (tienen una duración de 4 años) mientras que el Estado existe aún
después de que ha acabado el gobierno.
El
Estado necesita (a) una población que le otorgue soberanía, (b) un territorio
en el cual desenvolverse, (c) un gobierno a través del cual ejercer y (d) el
poder para ejercer su autoridad.
1- Población
El Estado es una institución humana, lo que quiere decir
que está conformada por personas. Lo que es más, un Estado es una comunidad de
individuos. Esto quiere decir que sin población no puede haber Estado.
2- Territorio
El territorio es el espacio físico en el que se desarrolla el Estado. El
Estado no puede existir en el aire o en el mar, sino que debe haber un espacio
terrestre en el que este se pueda desarrollar.
Cabe destacar que el territorio de un Estado no solo
incluye el terreno sólido, sino que también incluye el espacio aéreo sobre este
terreno, los cuerpos de agua que se encuentren dentro de sus límites (ríos,
lagos, mares internos, entre otros).
Del mismo modo, la zona costera (en caso de que la haya)
pertenece al Estado. Asimismo, existe la noción de aguas territoriales, lo que
quiere decir que la soberanía de un Estado se extiende más allá de sus costas,
sobre el mar.
De igual forma, el Estado tiene soberanía sobre la
plataforma continental, que es la parte del territorio que se encuentra bajo
las aguas.
3- Gobierno
El
gobierno es la organización política de un Estado. Este es el elemento a través
del cual se formula, expresa y concreta la voluntad del Estado.
El
gobierno está constituido por una serie de instituciones que le dan al Estado
la autoridad para administrar cuestiones que le atañen, tales como la
administración de las riquezas, la optimización de los servicios (educación,
salud, protección), entre otros.
En
este sentido, el Estado ejerce su soberanía a través de los órganos del
gobierno. La división de los órganos del gobierno puede variar de un Estado a
otro. Sin embargo, la división clásica incluye tres poderes: legislativo,
ejecutivo y judicial.
–
El poder legislativo es el encargado de formular las leyes que regulan el
accionar del gobierno y de los ciudadanos dentro del Estado.
–
El ejecutivo es el órgano encargado de reforzar la ley y hacer que estas sean
cumplidas por los ciudadanos y los extranjeros dentro del territorio nacional.
–
El poder judicial es el órgano encargado de sancionar a aquellos que no hayan
cumplido las leyes.
4- Soberanía
El
término “soberanía” proviene del vocablo latino superanus, que significa “supremo”. En este orden de ideas, la
soberanía es el poder supremo: ningún otro poder supera la soberanía.
Esto
quiere decir que la soberanía es el verdadero poder del Estado, el cual le
permite mandar, gobernar y asegurar la obediencia de las personas dentro de los
límites de su territorio.
La
soberanía proviene del pueblo, quienes se la otorgan a los dirigentes
(presidente, primer ministro, gobernadores, alcaldes, entre otros) a través del
sufragio.
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